Este es el resumen de la ruta de Roncesvalles, la más tÃpica y concurrida del Camino de Santiago, en breve publicaremos los detalles de cada una de las etapas del recorrido.
Etapa 1: de Roncesvalles a Zubiri (Navarra)
De las diferentes rutas que conducen a Santiago de Compostela la más transitada es la francesa, que entra en España por Roncesvalles, Navarra, y por Somport, Aragón.
Etapa 2: de Zubiri a Pamplona
Tras descansar en Zubiri, emprenderá la segunda etapa que le llevará por Ilárraz y EsquÃzoz hasta llegar a Larrasoaña.
Etapa 3: de Pamplona a Puente la Reina
Antes de partir de Pamplona para llevar a cabo la tercera fase del Camino, se puede disfrutar de esta hermosa ciudad de la Edad Media.
Etapa 4: de Puente la Reina a Estella
En Puente la Reina, meta de la tercera etapa, se puede disfrutar de una visita a la Iglesia del Crucifijo (S. XII, XIV), construida por los caballeros templarios. Destaca también la Iglesia de Santiago (S. XII), situada en la Calle Mayor y que guarda una de las tallas policromadas del Apóstol Santiago más hermosas que se conservan a lo largo de la Ruta Jacobea.La cuarta fase del Camino de Santiago abandona esta encantadora villa por el Puente de los Peregrinos -joya medieval del siglo XI- y se dirige a Mañeru donde el caminante halla un hermoso crucero renacentista, y puede entrar a orar a su parroquia del siglo XVIII, San Pedro.
Etapa 5: de Estella a los Arcos
Estella, popularmente llamada “la pequeña Toledo”, ofrece a los peregrinos unas cuantas joyas medievales como la Iglesia de San Pedro de la Rúa, del siglo XII, que posee un bellÃsimo Claustro donde se encuentra el capitel de columnas torcidas; la iglesia de San Miguel, siglo XII, con su maravillosa portada de estilo románico tardÃo; la del Santo Sepulcro, siglo XII, también con una magnÃfica portada románica; la de San Juan Bautista, siglo XII; la de San Pedro de Lizarra, de estilo gótico; y el Palacio de los Reyes, siglo XII.
Etapa 6: de Los Arcos a Logroño
Antes de comenzar la sexta etapa del Camino, que conducirá a los peregrinos a Logroño, éstos pueden disfrutar de un paseo por la Calle Mayor de la noble villa de Los Arcos, detenerse ante las fachadas de sus señoriales casas y contemplar los blasones que las decoran. Después, el viajero puede entrar en la Iglesia Parroquial de Santa MarÃa -levantada en el siglo XVI- y admirar los distintos estilos artÃsticos que atesora.
Etapa 7: de Logroño a Nájera
En Logroño el peregrino puede disfrutar de una ciudad cuyo casco antiguo conserva toda su atmósfera de burgo medieval. La Rúa Vieja -la travesÃa más antigua de la Capital riojana- y la Calle Mayor son los viales que utiliza el peregrino para atravesar esta villa, no sin antes detenerse ante la Iglesias de Santiago el Real, con una imagen del siglo XVII que representa la aparición del Apóstol en Clavijo.
Etapa 8: de Nájera a Santo Domingo de la Calzada
La octava jornada del Camino se despide de Nájera, pero antes de continuar su trayecto hacia Azofra se desvÃa de la ruta jacobea para conducir al peregrino a los santuarios de San Millán de la Cogolla, que, aunque ajenos a la peregrinación, sà tuvieron un enorme peso en la España cristiana medieval. En San Millán se hallan dos de los más conocidos e importantes de España, los monasterios de Suso, siglo VI al XI -probablemente el más antiguo de la PenÃnsula Ibérica-, y Yuso, siglo XI.
Etapa 9: de Santo Domingo a Belorado
La novena etapa del Camino abandona La Rioja y entra en Burgos. Tras dejar Santo Domingo de la Calzada la Ruta continúa hacia Grañón, donde poco antes de llegar el peregrino se encuentra con la “Cruz de los Valientes”, que recuerda el escenario de un “Juicio de Dios” entre los representantes de Grañón y Santo Domingo, por la posesión de una dehesa. Ganó el pleito MartÃn GarcÃa, de Grañón, que desde entonces es recordado como héroe local.
Etapa 10: de Belorado a San Juan de Ortega
En Belorado el peregrino puede beber como sus antiguos predecesores de su medieval fuente, y orar en la ermita de Nuestra Señora de Belén, antes hospital. También destaca su iglesia parroquial de Santa MarÃa -reedificada en el siglo XVI sobre la antigua Iglesia de la Virgen de la Capilla, guarda interesantes sepulcros, una capilla jacobea y un hermoso retablo renacentista-, la iglesia de San Pedro, del siglo XVII y el Convento de la Virgen Bretonera.